¿Podemos ser adictos a Netflix?

16 - Febrero - 16

Los servicios de televisión por internet permiten que los usuarios vean programas ilimitadamente y sin control. ¿Cómo pueden afectar nuestro comportamiento?

Ciberdependencia

Desde que está suscrito a algún servicio de televisión por internet, como Netflix o Claro TV, ¿no logra ‘despegarse’ fácilmente de su televisor? ¿Apenas termina un capítulo de su serie favorita siente la necesidad de ver el siguiente (y después el siguiente), así tenga cosas más importantes por hacer? 

Primero, debe saber que usted no está solo 'en este bote'. Según Netflix, el servicio de televisión por suscripción más popular del mundo, sus usuarios ven en conjunto más de 125 millones de horas de programas y películas diariamente. “Los miembros pueden ver como todo lo que quieran, en cualquier momento y en cualquier lugar, en casi cualquier pantalla conectada a internet. Los usuarios pueden reproducir, pausar y reanudar los programas, sin anuncios ni compromisos”, recalca el sitio. 

Esta oferta ilimitada de contenidos termina por disparar ciertas reacciones en el cerebro, que terminan afectando nuestro comportamiento. 

Para la neuroendocrinologa Catherine Fransen, estos servicios están diseñados para mostrar listados de tareas por cumplir que generan cambios reales en nuestros cerebros. “Cuando terminamos un capítulo (o una temporada) de ese listado, obtenemos una cascada neuroquímica de serotonina y dopamina. La primera da sensación de saciedad y la segunda, de placer”, dice en su blog

En otras palabras, cuando terminamos de ver cierto número de capítulos o una serie, nuestro cerebro nos hace sentir como si hubiéramos terminado una tarea urgente. Esto libera dopamina en el cerebro, la cual nos genera una sensación de alivio y felicidad, al tiempo que nos motiva a seguir viendo más para repetir esa sensación. 

¿Entonces podemos hablar de una adicción a estos servicios? 

Aunque existen casos en que las personas ven televisión por horas e incluso reemplazan funciones vitales como comer o dormir, la gran mayoría de las veces se trata de un comportamiento que se puede controlar. En este caso, existen varias acciones para activar nuestro #PoderDigital y cortar el ciclo interminable que nos proponen estos servicios de televisión: 

1. Deténgase cuando hayan pasado tres cuartas partes de un episodio. De acuerdo con varios libretistas, los últimos minutos plantean una situación dramática abierta, para impulsar a los televidentes a ver el próximo episodio. Si se detiene 10 o 15 minutos antes del final, podrá retomar la serie luego y no sentirá la necesidad de quedarse más tiempo del necesario. 

2. Apague la opción de ‘Reproducir automáticamente’. En Netflix, vaya a los ajustes de su cuenta y quite la opción para que el sistema comience el siguiente capítulo apenas termina uno. Al tener que ponerlo manualmente, tendrá tiempo suficiente para meditar si debería detenerse. 

3. Después de un episodio, dé una vuelta por su casa. Un estudio de la Universidad de Columbia muestra que si se posponen las decisiones por 50 a 100 milisegundos, el cerebro se enfoca en lo importante y elimina posibles distractores. Este pequeño paseo le dará tiempo para decidir si ver otro episodio es una buena idea. 

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