Ghosting: ignorar los compromisos

08 - Mayo - 18

Cada vez más personas dejan de tener interacciones con sus contactos en línea, sin razones aparentes. ¿Por qué sucede esto?

Ciberacoso

Nada peor que la indiferencia. De eso no hay duda. Por eso, preocupa que entre las tendencias de mayor crecimiento  en redes sociales se encuentre el ‘ghosting’, que traduciría algo así como “volverse un fantasma”. 

Básicamente, este comportamiento sucede cuando un amigo o alguien con quien se está saliendo ‘desaparece’ y no vuelve a tener contacto, sin ninguna explicación aparente: mensajes instantáneos que quedan en ‘visto’, sin llamadas telefónicas ni correos electrónicos. 

Según la revista Psychology Today, cerca del 50% de las mujeres y los hombres han experimentado ‘ghosting’ en los últimos meses. “Los efectos emocionales pueden ser devastadores y particularmente dañinos para quienes ya tienen una autoestima frágil”, dice la publicación.  

¿Pero por qué las personas realizan el ‘ghosting’?
 
Quienes realizan esta actividad suelen centrarse en evitar su propia incomodidad emocional, antes que en pensar cómo se siente la otra persona. A eso se suman la falta de conexión social con quienes han conocido en línea y que permite realizarlo sin que existan consecuencias por abandonar la vida de alguien. “Cuanto más sucede, ya sea realizado por ellos o para sus amigos, más personas se vuelven insensibles y es más probable que se lo hagan a otra persona”, comenta Psychology Today.

Para muchas personas, los ‘fantasmas’ ocasionan sentimientos de falta de respeto. Y si se conocen desde hace mucho tiempo, esta actividad puede ser aún más traumática: cuando alguien a quien amamos y confiamos se separa de nosotros, se siente como una traición.

Los expertos sostiene que el rechazo social activa el mismo camino de dolor en el cerebro que sigue el dolor físico. De hecho, es posible reducir el dolor emocional del rechazo a través de las medicinas que se toman para dolores musculares o que hayan sido ocasionados por golpes. 

Mantenernos conectados con los demás es tan importante para nuestra supervivencia que nuestro cerebro ha evolucionado para tener un sistema de monitoreo social, que busca señales en el entorno para que sepamos cómo responder en situaciones sociales. “El ghosting priva de estas señales habituales y crea una sensación de desregulación emocional en la que se siente fuera de control”, concluye la revista

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