Torrents, puerta de entrada al malware

08 - Agosto - 17

Gracias a su popularidad, los delincuentes digitales han comenzado a utilizar estos sistemas de distribución de archivos para cometer sus fechorías. Así lo hacen.

Ciberseguridad

A grandes rasgos, los torrents son como rompecabezas, con diminutas fichas que están distribuidas en computadores de diversas partes del mundo, y que al final arman un gran archivo digital. Gracias a estos sistemas, es posible transmitir en pocos segundos documentos, películas o audios de gran tamaño a través de internet.   

Junto a los problemas legales en que se han visto envueltos –pues son usados para transmitir piratería y violar los derechos de autor–, los torrents han comenzado a consolidarse como una de las formas más populares para infectar toda clase de dispositivos con malware. Desde computadores hasta teléfonos inteligentes y tabletas digitales están en la mira.  

De acuerdo con la empresa de seguridad ESET, los problemas pueden comenzar desde que se descargan los clientes de BitTorrent (los programas que se encargan de buscar los datos y ‘armar’ los archivos finales). Los delincuentes han infectado a las aplicaciones más populares para que instalen automáticamente malware. 

Por ejemplo, en marzo de 2016, miles de usuarios de equipos Mac que instalaron uno de estos programas, también descargaron un ransomware conocido como KeRanger, que ‘secuestró’ los datos de sus equipos (los hizo inaccesibles a cambio de una ‘recompensa’). En este caso, los creadores de KeRanger usaron un algoritmo criptográfico que era inquebrantable e hizo inaccesible la información. 

Así mismo, en agosto de 2016, el malware macOS llamado OSX/Keydnap se propagó mediante otra versión del programa cliente, con lo cual abrió una puerta trasera permanente en los dispositivos infectados que sirvió para robar las contraseñas que los usuarios tenían almacenadas en la aplicación Llavero.

Sin embargo, los riesgos también están asociados a los archivos que se descargan. Estos pueden aparentar ser un videojuego o una película muy popular, pero resultan ser algo diferente, como malware o virus. 

En abril pasado, por ejemplo, los sistemas de Torrents propagaron un malware conocido como Sathurbot. Los usuarios descargaban supuestamente un archivo comprimido (ZIP) que contenía una película de moda, un archivo ejecutable y un documento de texto.  Según las instrucciones, era necesario abrir el archivo para ver la película. En este caso, terminaban instalando un programa para secuestrar los datos. 

Junto a esto, redes de abuso sexual infantil suelen utilizar torrents para distribuir sus contenidos reprochables –también ocultos bajo nombres que no corresponden–, por lo que utilizarlos podría involucrarlo sin querer en este delito, que tiene penas de hasta 20 años de prisión. 

 

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