Todo queda en cámara

06 - Septiembre - 16

Las cámaras de seguridad son cada vez más económicas y fáciles de instalar, pero tenga en cuenta estas recomendaciones para comprar lo que necesita.

Educación

Si las puertas de seguridad de su casa y los sistemas de vigilancia en su barrio no le dan tranquilidad sobre lo que pasa en su vivienda cuando usted no está, seguramente es hora de instalar un refuerzo propio.

Hoy día, se puede adquirir un sistema de cámaras de vigilancia en un almacén especializado o en uno de grandes superficies. De igual manera, la instalación puede correr por cuenta de un experto en la materia, o la puede hacer usted mismo, si cuenta con las herramientas y los conocimientos básicos necesarios.

Si decide hacer el trabajo por su cuenta, la instalación no debería ser complicada si sigue las instrucciones del proveedor. Estas suelen venir en la caja del equipo, con las cámaras y los demás accesorios. Dado el caso, los sitios web de los fabricantes también incluyen información actualizada. 

Pero antes de adquirir el sistema es importante que tenga claridad sobre las diferentes variables involucradas:

  • ¿Interior, exterior o los dos? El tipo de cámaras que necesita depende del lugar donde quiera ubicarlas: adentro o fuera de su casa. Mientras que las cámaras para exteriores son más resistentes a la intemperie, los diseños de los equipos para interiores suelen ser más amigables con la decoración. En calidad de imagen no suele haber grandes diferencias, pero una cámara para interiores en el patio tal vez solo dure hasta el primer aguacero.
     
  • ¿Cuántas cámaras instalar? La cantidad de cámaras que necesita depende de hasta qué rincones de su casa o apartamento quiera llegar. Piense que lo mínimo es tener controladas las entradas y otros posibles puntos vulnerables por los que pudiera ingresar un intruso. De ahí en adelante, decida usted qué otros puntos le gustaría mantener vigilados, sin violar la intimidad de su familia, amigos o empleados.
     
  • ¿Inalámbricas o cableadas? Las cámaras inalámbricas son más fáciles de mover, de manera que podrá cambiarlas de sitio cuantas veces quiera, hasta donde la cobertura de la red lo permita. Las cámaras con cable requieren una instalación más compleja, pero ofrecen una mejor calidad de imagen, pues no están sujetas a las fluctuaciones de la red inalámbrica.
     
  • ¿Sensor de movimiento o grabación permanente? Que la cámara funcione y capture imágenes todo el tiempo que su casa está sola puede generar mayor consumo de energía o de datos. Un sensor de movimiento hace que el sistema se mantenga siempre vigilante, pero que solo grabe si algo se mueve. Esto reducirá la carga del equipo y el consumo de recursos… y tal vez le permita completar el álbum fotográfico de su gato. 
     
  • Alertas y conexión a internet. Tener un sistema de seguridad para saber qué pasó durante su ausencia cuando llegue a casa en la noche puede no ser la mejor idea. Si corrió con la mala suerte de tener una visita de los ladrones, es posible que se hayan llevado hasta las cámaras. Lo mejor es tener un sistema que envíe alertas a su correo o a su celular si detecta algún movimiento extraño, o que le permita ver lo que sucede en su casa cuando usted lo desee, desde una ubicación remota. Gracias a Internet, esto puede ser desde cualquier lugar del mundo.  
     
  • ¿Independiente o conectado al computador? Hay sistemas que funcionan conectados al computador. Otros lo hacen de manera independiente, lo que implica tener un grabador externo con un monitor dedicado; eso está bien si quiere que cada dispositivo cumpla funciones específicas. Hay cámaras que se conectan a la red inalámbrica de su casa y le permiten monitorearlas directamente a través de una dirección web o de una app en el celular, sin computador de por medio. Cuál le conviene más depende básicamente de que –según sus necesidades– el uso del computador no interfiera con las labores de vigilancia (y viceversa).
     
  • ¿Color o blanco y negro? Los expertos afirman que si bien el color permite captar mejor los detalles en condiciones de luz favorables, el blanco y negro parece ser más efectivo con poca iluminación. Hay sistemas que graban a color de día y en blanco y negro por la noche. No vendría mal un sensor infrarrojo (ya habitual en varios equipos) para las horas de penumbra y oscuridad.

Aparte de todas las consideraciones anteriores, seguramente hay otras de tipo estético y funcional: el diseño de la cámara, si se fija a las superficies con tornillos o con bandas adhesivas… en fin. Lo importante es que no vaya a comprar equipos que no necesita o que no satisfacen todas sus necesidades.

Una vez adquirido su sistema de vigilancia, ¡manos a la obra! Pero cómo instalarlo será el tema central de una futura entrega. 

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