Mejor no comparta la clave de Netflix

14 - Julio - 17

Según Panda Software, al entregar usuario y contraseña de servicios de TV en línea se abre la puerta a riesgos que van desde la suplantación de personas hasta el robo bancario.

Ciberseguridad

Compartir la clave para que sus amigos vean películas o series en plataformas en línea como Netflix o HBO ya es un delito en Estados Unidos: una actividad tan inocente es considerada ‘fraude electrónico’ por las autoridades de ese país. 

Más allá de que sea una práctica común en América Latina –donde incluso las empresas lo consideran una buena estrategia para ‘enganchar nuevos clientes’–, lo cierto es que la práctica de entregar estas claves a otras personas constituye un riesgo muy alto para la seguridad de cualquiera. 

“En el momento que pierdes el control de tu usuario y contraseña para una plataforma de pago, te arriesgas a que otros suplanten tu identidad, utilicen tu tarjeta de crédito o te sometan a cualquier tipo de amenazas como los ransomware”, advierte Hervé Lambert, global consumer operations manager de Panda Security.

De acuerdo con un informe de esa compañía de seguridad digital, existen varios riesgos asociados a esa práctica. Esos son: 

Venta de credenciales en la ‘deep web’. Si un ciberdelincuente encuentra los datos de acceso a alguna de estas plataformas de televisión en línea, podría venderlas al mejor postor y hacer que parezca que somos nosotros los que estamos traficando con ellas. No hace falta ser un hacker con grandes conocimientos, al tratarse de un proceso bastante sencillo.

Engaños de phishing. Como el pirata informático conoce el correo electrónico y la contraseña, puede enviarle correos electrónicos al titular de la cuenta para suplantar a Netflix o HBO y pedir los datos bancarios. 

Secuestro de identidad digital. Los criminales solo tendrían que cambiar la contraseña y hacerte pagar un rescate para que te la devuelvan. En el momento en el que hicieras el primer pago, estarías a su merced. Para completar, mucha gente utiliza los mismos nombres de usuario y contraseñas para multitud de servicios, desde el email y las redes sociales, hasta las cuentas bancarias. “Lo primero que hará un hacker si se hace con las credenciales para uno de estos servicios de televisión o música en streaming, será intentar acceder a tus redes sociales, tu correo electrónico y tu cuenta corriente”, avisa Lambert.

Poner en riesgo a toda la familia. A partir de estas cuentas, los criminales pueden obtener información sensible sobre la familia del dueño, como los nombres de sus hermanos o la dirección de su casa, gracias a los datos de facturación. En lugar de secuestros de una cuenta, podríamos hablar de consecuencias mucho más graves.

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