Pero, cuando en las fotografías o los videos se exhibe un niño, niña o adolescente en situaciones eróticas o sexuales, mil voces de sanción son pocas en comparación de la aterradora experiencia que eso conlleva para las víctimas de un creciente, silencioso y desconocido delito: La utilización de menores de 18 años en pornografía.
¿Qué se entiende por pornografía infantil?
De acuerdo a las diferentes herramientas legales vigentes en Colombia, se considera pornografía infantil toda representación visual, gráfica o de textual, incluidos dibujos animados o juegos de video que de manera real o simulada, explícita o sugerida, involucren la participación de niños o personas que aparenten serlo, en el desarrollo de actividades sexuales o exhibición de los genitales con fines sexuales*.


