Hipocondríacos digitales: enfermos por influencia de la red

01 - Septiembre - 16

Internet ofrece una gran cantidad de información sobre salud que puede ser útil, pero nunca reemplazará al diagnóstico profesional de un médico.

Prevención

Si los últimos diagnósticos médicos que ha recibido los hizo usted mismo basado en la información que encontró en internet, hay varias posibilidades: que estén errados, que no se esté tratando lo que realmente padece, que crea que tiene enfermedades que no lo afectan… En fin, es posible que sufra de hipocondría digital o cibercondría.

Este comportamiento hace pensar a las personas que tienen una o más enfermedades, a partir de evidencias “muy débiles, ambiguas o totalmente imaginarias” que encuentran en la red, afirma el psicólogo Arturo Torres, en el portal Psicología y mente.

“La persona con cibercondría o hipocondría digital asocia molestias leves o que no revisten gravedad, por ejemplo un dolor de cabeza ocasional, a una enfermedad grave, como un tumor cerebral, solo porque ha leído en Internet que sufrir cefaleas es uno de los síntomas de los tumores cerebrales”, añade un texto publicado en Webconsultas. 

Si bien la tendencia a creer que se sufre de enfermedades no es nueva, antes las personas se basaban en medios a los que el acceso no era tan masivo como los sitios web. Ahora, una búsqueda con el término “dolor de cabeza” entrega más de 1,6 millones de resultados en menos de un segundo. Un verdadero dolor de cabeza.

Las personas que sufren esta condición suelen tener sentimientos de angustia o miedo de que su salud empeore hasta extremos fatales, tienen una actitud negativa, son ansiosas y viven obsesionadas con encontrar síntomas que indiquen la presencia de una enfermedad, afirman estudios.

Antes de autodiagnosticarse como cibercondriaco basado en la información de este texto, tenga en cuenta lo siguiente:

  • Confíe en su médico: cuéntele todo lo que siente, plantéele todas las dudas que tenga, pregúntele todo lo que quiera. Aproveche los 15 minutos de consulta de la mejor maneja posible. 
  • Filtre: en internet se encuentra mucha información útil, pero también toneladas de basura. Si de todas formas decide buscar sus síntomas en algún motor de búsqueda, solo revise aquellos sitios confiables.
  • Ilústrese, pero no se automedique: está bien que busque información en internet para ampliar la que su médico le dio, pero no para reemplazar al galeno y mucho menos para establecer usted mismo un tratamiento.
  • No se angustie: si al recibir los resultados de sus exámenes médicos lo primero que hace es consultar internet, tenga en cuenta que la red solo le permite comparar números. El médico, en cambio, los interpreta, relaciona unos con otros y puede hacer un diagnóstico de su salud.

Recuerde que si va al médico y le da pena preguntarle sobre algo que vio en Internet, es un síntoma de que usted mismo ya se dio cuenta de que está haciendo algo mal. Y ese no es un mal primer paso para evitar la cibercondría.

Adicionalmente, si requiere alguna respuesta médica, existe una plataforma confiable que cuenta con médicos verificados que responden sus inquietudes las 24 horas: https://www.1doc3.com/

Con información de:

Información relacionada