Depredadores virtuales: ¿sabe reconocerlos?

16 - Febrero - 16

La consultora especializada en seguridad informática Adalid Corp perfiló a los abusadores de las principales redes sociales. Estas son sus características.

Ciberseguridad

Las redes sociales están experimentando un enorme incremento en su uso, en especial entre menores de edad: 20% de los usuarios de Facebook están en el rango de edad de 13 a 17 años. Este hecho ha llamado la atención de criminales que las utilizan como fuente de información y contacto de posibles víctimas de sus delitos. 

Tras analizar más de 150 casos recibidos durante el 2015 relacionados con ciberdelitos contra menores (grooming y bullying), Andrés Guzmán Caballero, presidente de Adalid, afirma que el 80% de adultos que tienen redes sociales navegan torpemente en ellas. “No saben configurar opciones de privacidad, restricciones de etiquetado, suben fotos inapropiadas, comentan detalles innecesarios de su vida privada y aceptan personas que no conocen por completo. Si esto lo hace un adulto qué pensar de los niños”, comenta. 
 
Por esta razón, la consultora en seguridad informática Adalid decidió perfiló a los delincuentes que emplean las redes sociales para inducir a los menores en prácticas engañosas. Al mismo tiempo, alerta sobre las principales tácticas que emplean contra los niños.
  
Perfil del depredador de Facebook
Generalmente son hombres sin un rango de edad determinado (de entre 20 y 40 años), que optan por frecuentar cafés internet o descargar aplicaciones que garantizan su anonimato, pues ocultan su perfil criminal ante su núcleo familiar. Prefieren contactar a los menores en las tardes, entre las 3 y 7 p.m., cuando son las horas de ocio para los niños. En su mayoría son adictos a la pornografía y cuando asechan desde su casa, no permiten que otros manipulen su celular o computador. Pueden tener más de 20 perfiles en Facebook, muchos de ellos de niñas o niños para generar simpatía con su víctima.
 
Signos de alarma en los menores

  • Un niño no debería tener más de 100 amigos en esta red; esto sería sospechoso.
  • Se les dificulta argumentar sobre la existencia de una persona que sus padres no conocen.
  • Su navegación en Internet es oculta y el niño se torna nervioso cuando se le indaga sobre sus acciones en la red.
  • A veces tienen trastornos de ansiedad y depresión.

Métodos para engañar:
Los “depredadores virtuales” estudian a su víctima, especialmente sus gustos musicales, y crean un perfil falso de un menor que genera conversación sobre temas afines a su edad. A partir de allí se entretejen una serie de “retos”, y en la medida en que la supuesta amistad se fortalece sube el tono de los mismos. Los depredadores preguntan frecuentemente por la ubicación de los padres del menor e insisten en concretar una cita para conocerse en persona, preferiblemente lejos de la zona social del menor. De esta forma se salta del espacio digital al entorno real del niño. 
 
Probablemente es una cuenta de Facebook falsa si:

  • Registran pocas fotos personales y seguramente no son de ellos.
  • No hay actualizaciones de estatus recientes o información personal.
  • Su lista de amigos es escasa o la mayoría son del género opuesto.
  • Su número de celular está visible.

 

Perfil del depredador de Instagram
Generalmente es una persona con síndrome de Edipo. Aunque tiende a preocuparse de más por su estética, le gusta ver las fotos de otros, por lo cual se considera como voyerista digital. De otra parte, revisa constantemente las redes de los famosos para identificar sus fans menores de edad.
 
Signos de alarma

  • El niño se toma fotos permanentemente y sin una razón valedera.
  • Sube a la red un promedio alto de fotos a la semana, se calcula que son más de 10.
  • Exigen computador con cámara.
  • Generan nerviosismo al observar que otros hablan de fotografías y se siente aludidos con el tema.

 
Métodos para engañar

  • Su comportamiento se crea con base en el perfil de su víctima.
  • Comparte fotos de los grupos musicales y famosos seguidos por el menor para ocultarse.
  • Entabla conversaciones en torno a fechas de eventos o conciertos de artistas reconocidos y a su vez comparte el material fotográfico de la actividad.
  • Este sujeto le plantea al menor la posibilidad de obtener dinero o juguetes tecnológicos a cambio de sus fotos, y posteriormente lo chantajea con revelar el material obtenido si no continúa proporcionando más material.

 
Perfil del depredador de WhatsApp
Amante de la tecnología, sabe cómo rastrear datos e identificar cuando el celular es de un menor. Atacan en horas de la tarde y noche cuando el niño no es vigilado por sus padres. Casi siempre tienen un tercero conocido (amigo del colegio).
 
Signos de alarma
El niño no deja visible su celular, ni permite el acceso al mismo. Por ende, teme cuando le suena cada vez que tiene una nueva notificación. En ocasiones se deshace del equipo y permanece varios días sin prenderlo.
 
Métodos para engañar
Simulan ser amigos del menor para entablar conversación con él. Esto lo logra a través del rastreo de las fotos que el niño tiene en sus redes sociales. El delincuente le proporciona datos personales para romper el hielo
 
Perfil del depredador de Twitter
Puede ser una persona adicta al celular y aficionada a las nuevas tecnologías, preferiblemente entre los 18 y 30 años. Su modus operandi es publicar URLS con contenidos pornográficos o maliciosos para que sus víctimas abran o descarguen este tipo de contenido sin saber de qué se trata.
 
Twitter es de las redes sociales más propicias para crear usuarios falsos. Esta es una de las redes en donde más se suplantan identidades, lo cual la convierte en un escenario peligroso para los adolescentes.
 
Si sospecha que su hijo o menores a cargo pueden estar siendo víctima o están en peligro inminente de serlo, debe establecer ciertas reglas en cuanto a sus tiempos de navegación. También es muy importante explicarle a los menores los peligros que se encuentran en la red y de ser posible instalar el computador en una habitación común en donde el adulto pueda estar pendiente mientras el niño navega.