Ciberbullying: los espectadores también tienen la culpa

16 - Febrero - 16

El ciberbullying o matoneo virtual es una acción grupal: quien realiza sus acciones busca una audiencia que lo respalde. Si no la encuentra, cambiará su actitud.

Ciberacoso
Ciberbullying: los espectadores también tienen la culpa

Si usted no hace nada cuando descubre que alguien utiliza internet o las redes sociales para amenazar a otros, para burlarse de su condición sexual, su religión o su raza, o para compartir fotos comprometedoras de sus conocidos le tenemos una mala noticia: usted es igual de culpable por esas acciones.

Según la Alianza Antibullying, aunque no participen directamente, los espectadores terminan por alentar a los abusadores, quienes sienten que sus acciones son respaldadas y justificadas cuando no encuentran ningún tipo de sanción social por sus actos.

“Los espectadores son esas personas que reducen la velocidad para ver un accidente de tránsito, pero que no ofrecen su ayuda. Son quienes miran a otras personas pelear en la calle. Ellos son la audiencia que disfruta el espectáculo y mira como se desarrolla el drama”, dice la organización, que se especializa en casos de matoneo.

Para Cristina Salmivalli, investigadora de la Universidad de Turku (Finlandia), el matoneo se considera un fenómeno grupal en el cual hay jugadores que cumplen roles específicos, para presionar e influenciar las conductas, incluso sin tener intención de hacerlo. Esto sucede también en internet.

“Los espectadores que están en las mismas condiciones del abusador y la víctima son poderosos moderadores del comportamiento y ese poder grupal de los pares puede utilizarse de forma positiva en los salones de clase para poner fin al matoneo”, comenta Salmivalli en su estudio ‘Bullying as a Group. Process: Participant Roles and Their Relations to Social Status within the group’.

Los investigadores concuerdan en señalar que en la medida en que las personas que ven actos de matoneo muestren su inconformidad contra ellos, quien los realiza comenzará a cambiar su actitud. “Un abusador rara vez continúa con sus acciones si no cuenta con audiencia o con gente que lo apoye”, dice la Alianza.

Diga NO a los actos de matoneo que vea en redes sociales o Internet. Entre todos podemos acabar con este riesgo:

  • Nunca comparta los mensajes de un abusador: esto solo alienta al abusador y lastima aún más a la víctima.
  • Guarde evidencia del maltrato. Capture imágenes con el abuso o guarde los cruces de mensajes que evidencien el maltrato.
  • Si conoce al abusador, dígale que desaprueba su conducta, escuche sus razones e ínstelo a detener sus ataques.
  • Si conoce a la víctima, apóyela públicamente y nunca comparta los mensajes con los ataques. No se deje intimidar ni responda a las posibles agresiones del abusador.
  • Si los ataques incluyen algún tipo de amenaza directa o muestra signos de violencia sexual, puede utilizar los canales de denuncia en línea como Te Protejo y el CAI virtual de la Policía Nacional.
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