El matoneo llega a las empresas

11 - Agosto - 17

Organizaciones de todos los tamaños y sectores también son víctimas de cyberbullying. Una noticia falsa puede comprometer el trabajo de miles de personas.

Ciberacoso

A finales de 2015, las redes sociales y diversos grupos de WhatsApp se llenaron con la noticia falsa de que una persona había sido encontrada ahogada en los tanques del agua que se utilizaba para fabricar una reconocida bebida gaseosa. El rumor causó un inmediato rechazo contra el producto, al tiempo que diversos usuarios se dedicaron a atacar con insultos y memes a los sitios oficiales de la marca. 

Aunque el rumor fue desmentido de inmediato –con videos que muestran la imposibilidad de que eso ocurriera en el proceso–, el daño ya estaba hecho. Hasta el día de hoy es fácil encontrar personas que no han vuelto a probar esa bebida, pues están convencidas de que esa situación es cierta. 

El matoneo a través de redes sociales es una situación que afrontan diariamente empresas de todos los tamaños y sectores económicos. A diferencia del acoso dirigido a las personas, este busca afectar la imagen de un producto y suele representar enormes pérdidas económicas.  

La forma en que se realizan estas actividades es similar: un día aparece en redes sociales una mentira que afecta a un producto de consumo masivo y que los usuarios comparten sin realizar una verificación previa, guiados por un titular llamativo. Así, por ejemplo, Starbucks terminó siendo acusada en redes sociales por supuestas prácticas racistas en Estados Unidos; DC Comics, por machismo en sus publicaciones, o el banco JP Morgan, de prácticas ilegales. En todos los casos, sin pruebas.   

De acuerdo con Paige Arnof-Fenn, analista de Forbes, el cibermatoneo corporativo no tienen un origen común ni un mismo objetivo. En algunos casos se trata de una forma de ‘venganza’ por parte de un empleado que ha sido despedido; en otros, hace parte de una estrategia de competencia desleal, que busca minar la confianza de los usuarios en una marca. También puede tratarse de un chiste, que los lectores entendieron mal. 

Lo cierto es que al final, en todos los casos, las organizaciones deben destinar gran cantidad de recursos para frenar la difusión de una noticia falsa. Mientras que algunas veces acuden a campañas publicitarias y de redes sociales en que acuden a voces autorizadas para desmentir los rumores, en otras realizan planes más elaborados, para mostrar su compromiso real con una causa. 

Para no ir muy lejos, Starbucks diseñó un sitio web donde estimuló el diálogo sobre conflictos raciales en Estados Unidos, al tiempo que promovió la integración en todas las tiendas de la cadena.  

Lastimosamente, los rumores terminan por ‘reciclarse’ y, cada cierto tiempo, vuelven a aparecer con la misma fuerza inicial. Así que las empresas deben estar alerta para no seguir siendo víctimas de un delito que llega a afectar la estabilidad económica de miles de familias.  

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