Hágase amigo de la televisión, del computador y de Internet

30 - Septiembre - 16

Propiciar el buen uso suele ser más efectivo que prohibir. Y para hacerlo, los padres deben saber mucho de tecnología y compartir información con sus hijos.

Tips

Muchos padres se debaten entre convertirse en tiranos que controlan sin tregua las actividades de sus hijos, o en seres condescendientes que la tienen perdida ante los equipos electrónicos. Como suele suceder, la mejor alternativa –el punto medio– es la más difícil de lograr.

Televisión, tabletas, videojuegos, Internet… Estos dispositivos casi siempre son acusados de ser nocivos para los jóvenes que apenas se están formando, a pesar de que bien usados pueden promover muchas de sus destrezas. Mal usados, por el contrario, pueden afectar sus habilidades mentales, sociales, físicas, el sueño, la alimentación o su rendimiento académico, entre otras cosas. 

Estas son algunas recomendaciones de los expertos para encontrar el punto medio a la hora de lidiar con esas conductas de los jóvenes, cercanas a la adicción por los dispositivos electrónicos:

Conozca y aprenda: ¿tiene usted claro por qué quiere evitar que su hijo pase tanto tiempo frente a los dispositivos electrónicos? ¿Sabe cuáles son los beneficios que ofrecen, en medio de la mala fama que les han creado? Será difícil lograr que un menor le compre su idea si usted no está bien informado al respecto.

Proponga alternativas: si no quiere que sus hijos pasen mucho tiempo frente al computador o al televisor, ármese de una batería de actividades que no convierta esas horas en ocio o inactividad. Lecturas, juegos de mesa, actividades familiares, deportes, caminatas, labores domésticas, salidas al parque.

Eduque con ejemplo: no intente evitar que sus hijos utilicen la tableta en exceso o vean mucha televisión, si usted mismo no es capaz de controlar estas actividades. 

Establezca prioridades: primero los deberes, luego la diversión. Los videojuegos y la televisión están muy bien una vez las tareas de la casa y para el colegio estén terminadas. Procure evitar que su hijo sienta que no navegar por Internet es un castigo; simplemente, hay actividades más importantes, más urgentes o que requieren atención prioritaria.

Comparta: durante el tiempo que los menores dediquen a los dispositivos electrónicos –que finalmente tendrán que hacerlo–, procure acompañarlos, preguntarles qué hacen, dar su punto de vista sobre las actividades que realizan. No se trata de que se estacione dos horas con ellos frente al computador, sino de que participe en sus actividades lúdicas. 

A la vista de todos: evite instalar el televisor, el computador o la consola de videojuegos en las habitaciones o en sitios fuera de su alcance. Es más fácil socializar estas actividades –y controlarlas, si es preciso– si los dispositivos están en zonas de su casa más abiertas, donde tampoco interrumpan los planes sociales. También está demostrado que el televisor en la habitación puede afectar la calidad del descanso. 

Hora de socializar: evite el uso de dispositivos electrónicos en momentos que deben estar dedicados a la familia, como las comidas, las visitas a los abuelos, los encuentros con los primos. En la medida de lo posible, evite que sus hijos lleven el portátil o la tableta a las actividades fuera de casa.

Horarios controlados: mucho se debate sobre el tiempo ideal para permanecer frente a los aparatos electrónicos. La Academia de Pediatría de Estados Unidos recomienda evitar su uso en menores de 2 años, y no superar las dos horas diarias en mayores de esa edad. Y procure que esas dos horas sean en horarios de actividad habitual, no durante las horas que deberían estar dedicadas al sueño. 

Con información de:

 

Información relacionada