Adolescentes temen hablar con sus padres

30 - Marzo - 17

Según un estudio reciente, los jóvenes prefieren no contarles a sus padres sobre posibles riesgos que sufren en línea por temor a la reacción que pudieran tener.

Prevención

Cada vez más adolescentes optan por no comentarles a sus padres sobre experiencias potencialmente peligrosas que realizan en línea, como conversar con desconocidos o ver contenidos inapropiados, ante el temor a que ellos tengan una reacción exagerada ante esas situaciones. 

Según un estudio de la Universidad Central de Florida, citado por la revista Good Therapy, los padres y los menores pueden tener percepciones y reacciones muy diferentes a las mismas situaciones en línea. "Los adolescentes tienden a ser más indiferentes y dicen que estos incidentes les producen vergüenza, mientras que los padres, a pesar de que estaban reportando eventos de menor riesgo, se mostraron más enojados y asustados”, dijo Pamela Wisniewski, profesora de ese centro educativo.

Para la investigación, los padres que reaccionan exageradamente cuando sus hijos les cuentan situaciones de riesgo frenan la comunicación, muestran mayor temor  y terminan por empeorar las cosas. Así, los adolescentes prefieren abstenerse de hablar de situaciones que puedan molestar a sus progenitores. 

"Cuando los adolescentes realmente conversaban con sus padres sobre lo que había sucedido, a menudo querían ayudar a entender o navegar por la situación, pero los padres tendían a malinterpretar su intención, sin darse cuenta de que sus hijos intentaban abrir líneas de comunicación", dijo Wisniewski.

De acuerdo con la revista Forbes, el estudio tuvo en cuenta las respuestas de 136 adolescentes y el seguimiento que hacían sus padres en Estados Unidos, quienes reportaron 249 incidentes durante los dos meses que tomó el estudio. Los tipos de inconvenientes se agruparon en cuatro categorías: infracciones de información, acoso en línea, solicitudes sexuales y exposición a contenido explícito (violento, desviado o pornográfico). 

No obstante, apenas 15% de estos incidentes se superpusieron. Es decir, sólo en uno de cada siete incidentes el padre tuvo conocimiento de que hubiera ocurrido. La mayoría de los otros fueron riesgos que los adolescentes experimentaron pero no compartieron con sus padres, con una menor proporción de incidentes que los padres observaron que los adolescentes no informaron. 

Los informes coincidentes se relacionaban con más frecuencia con acoso en línea o solicitaciones sexuales y implicaban mayores riesgos para el adolescente. También eran más propensos a ser situaciones donde el padre se enteró porque su hijo estaba pidiendo ayuda con la situación.

Este estudio fue presentado durante la conferencia anual de la Asociación de Maquinaria de Cómputo (ACM, por su sigla en inglés), realizada a comienzos de marzo.  

 

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